Publicidad digital

Publicidad digital

La publicidad digital es la publicidad que se programa en canales digitales previo pago de una pauta publicitaria. De entre dichos canales digitales, los más comunes son: redes sociales (Facebook e Instagram, principalmente) y Google y Youtube —este último, por obvio, solo para vídeos—.

Dicho pago incluye, por obvio, la necesidad de decidir cuánto se va a invertir en esa pauta además de, por supuesto, configurar un método de pago —tarjeta bancaria o PayPal, generalmente—.

A partir de ahí, los resultados de una campaña publicitaria digital se darán en función de cuatro elementos principales:

¿Cuáles son los principales elementos de la publicidad digital?

  1. La cantidad invertida
  2. La segmentación que se haga de la campaña
  3. La calidad del contenido
  4. El tipo de objetivo de campaña.

¿Qué importancia tienen los objetivos de campaña?

En lo relativo al tipo de objetivo de campaña, las posibilidades son bastantes.

Dichos objetivos se dividen —principalmente— en tres «zonas del embudo»: la alta, la media y la baja. Hablando, por ejemplo, de redes —Facebook e Instagram—:

  • En la zona alta del embudo, las campañas suelen ser de reconocimiento de marca, interacción con publicaciones o con la propia página (fan page), reproducciones de vídeo y alcance. Se utilizan para generar comunidad.
  • En la zona media del embudo existen campañas de tráfico al sitio web, por ejemplo y de generación de mensajes con la comunidad.
  • En la parte baja del embudo es donde se sitúan las campañas de generación de leads, conversiones (ventas)

¿Qué importancia tiene la calidad del contenido en publicidad digital?

Respecto a la calidad del contenido, por obvio, no hay herramienta —salvo la observación de qué es lo que más y lo que menos gusta a nuestro público a través, por ejemplo, de la cantidad de interacciones que hagan con unas publicaciones y no con otras— que nos permita hacer mediciones al respecto.

La importancia de la segmentación del público objetivo

Respecto a la segmentación, se puede hacer por ubicación, datos sociodemográficos y por intereses. También suele ser un proceso de ensayo y error hasta que se da con la segmentación de público más efectivo, si bien, la lógica es la que desde un principio dicta a qué tipo de públicos servir nuestra publicidad

Sobre el volumen y el retorno de inversión

Finalmente, por obvio, la cantidad invertida en la pauta publicitaria digital tendrá un impacto directo en la cantidad de resultados de cada campaña en concreto.

Respecto a esos resultados —y al retorno de inversión pertinente— cabe decir que, en primer lugar, tendrán que ver con el tipo de objetivo de campaña seleccionado; por ejemplo, si se realiza una campaña de «interacción con una publicación», el resultado a esperar es un número elevado de interacciones con una publicación en concreto. Si el contenido de ese vídeo es puramente comercial, se podrán medir también un retorno de inversión económico, pero, generalmente, el tipo de objetivos que nos permiten medir el retorno económico de una campaña suelen ser las de conversiones (ventas), generación de leads y tráfico (siempre y cuando llevemos a nuestro cliente a un sitio web en el cual se pueda generar una transacción comercial.

¿Cuál es la mejor estrategia de publicidad digital?

Decir qué estrategia es la mejor a la hora de programar publicidad digital no es del todo posible, pues depende mucho no solo de los objetivos de esa estrategia sino de tantísimos otros factores asociados a la marca en sí misma, a cuál será el público objetivo y una largo etcétera que sería motivo de otro artículo más extenso que este.

Así pues, no obstante, el itinerario —por así llamarlo— más lógico a la hora de proponerse realizar campañas de publicidad digital suele ser comenzar con campañas de la que anteriormente hemos mencionado como «parte alta del embudo»; es decir, campañas de interacción, alcance, reconocimiento de marca y reproducciones de vídeo que nos permitan *generar comunidad*. Más tarde, descender en ese embudo a su parte media, con campañas de tráfico a sitio web, por ejemplo. Y, por último, lanzar campañas puramente comerciales de conversiones (ventas) y generación de leads.

También conviene entender, además, que conforme se baja en ese embudo, el costo de las campañas sale más caro. Si, por ejemplo, en la parte alta del embudo una interacción de un usuario con una de nuestras publicaciones puede llegar a costar un centavo de dólar, la generación de un lead saldrá mucho más cara que eso, pudiendo llegar a tener precios de entre 1 y 5 dólares por la generación de un lead.

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¿Quién escribe?
Ibai Fernández

Ibai Fernández

Con su hogar a ambos lados del Atlántico, Ibai es creativo por naturaleza y experto en marketing y comunicación de profesión. Psicopedagogo, escritor, músico, fotógrafo, cineasta, actor… Fundador de AGLAYA y de Elm St. Productions, entre otros proyectos.
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